30 jul. 2014

Drones: ángeles o demonios


Con un monitor, un comando y un aparatito volador no tripulado, situado en un lugar remoto, se puede localizar un incendio, un prófugo, un barco a la deriva, provocar un atentado terrorista o decidir un ataque a un objetivo militar. Una vez más la técnica, que utilizada para fines pacíficos dignifica al ser humano, termina enfrentándose al riesgo de ser utilizada violando los principios éticos y los derechos humanos, incluso por aquellos que dicen defenderlos.



No, no son juguetes. ¡Ojo con ellos! En manos de terroristas, las consecuencias pueden ser trágicas. Pero no seamos ilusos, porque nadie puede saber dónde están los límites de la maldad en este cochino mundo de fervores patrios, de codicia y de poder. Todo un Premio Nobel de la Paz, para más señas Presidente del supuesto país más poderoso del mundo, al tercer día de su mandato ya ordenó un ataque con este juguetito. Sí, ese salvador del mundo, el mismísimo Obama. Vio que así se ocultaba la imagen violenta de una invasión militar, sin víctimas propias y con un coste infinitamente menor. Una de cada cuatro víctimas, es civil, pero las víctimas civiles colaterales son consideradas como gajes de cualquier acción bélica. De esta forma la guerra adquiere un sesgo limpio, casi light. En resumen, estas acciones son ejecuciones extrajudiciales impunes, aunque violen todas las convenciones internacionales. Y es un sistema relativamente barato que se está extendiendo para todo uso, sin complejos.



En Andalucía ya hay dos centros de drones (Jaén y Huelva). Su utilidad positiva es indudable. Es una maravilla observar las imágenes captadas a vista de pájaro, casi al alcance de la mano, de monumentos, de paisajes, de las actividades deportivas más dinámicas, con todo lujo de detalles. Se pueden localizar sin riesgo, en los lugares más inaccesibles, accidentes aéreos, naufragios, montañeros desaparecidos, suministrar víveres, ayuda sanitaria o material de emergencia con drones concebidos para estas complicadas situaciones.



No nos dejemos engañar por la apariencia: no es un mosquito; es un micro dron. ¿Qué trabajo se le puede encomendar a este increíble bichejo? Observemos su engañosa anatomía: su trompa es una diminuta jeringa con su correspondiente aguja. ¿Puede salvar una vida inyectando el medicamento milagroso a un accidentado inaccesible? Sería magnífico. Pero imaginemos qué supondría este instrumento en manos de un asesino que cambiara el medicamento por una sustancia letal. La impunidad aparentemente es total. ¿Ciencia ficción? Hay que considerar que la tecnología está al alcance de quienes la puedan costear (en Internet están a la venta estos artilugios). Es inminente la regulación de su uso civil. La vigilancia policial se supone que se empleará para evitar toda forma de delincuencia.



Como el tema parece inagotable, a propósito de la función policial, terminaremos alertando sobre algo que está ocurriendo en todos los países del mundo: el poder está utilizando a la policía como instrumento de represión contra la ciudadanía para reprimir las manifestaciones que protestan por los abusos, por la corrupción, por las injusticias y por los privilegios de las clases poderosas. Para ello emplean cada vez más medios sofisticados que les permitan emplear la violencia contra las personas con impunidad e indiscriminadamente, consiguiendo atemorizar al pueblo para que acepte de forma sumisa las políticas que imponen los amos del mundo con la connivencia de los gobiernos aunque hayan sido elegidos democráticamente.  En el futuro padeceremos la presencia de drones y otros robots policiales (convenientemente dotados) que, sin nadie mancharse las manos, vigilarán y, en su caso, reprimirán violentamente las manifestaciones (que son un derecho democrático) consideradas ilegales por leyes como la actual Ley Mordaza que, con el pretexto de velar por la seguridad ciudadana, impone un gobierno mayoritario que, incumpliendo su programa electoral, ha llegado a convertir al pueblo soberano en víctima de sus políticas.


Todo esto ocurre, paradójicamente en una democracia, porque la mayoría de los ciudadanos y de las ciudadanas, por ceguera o por miedo, siguen sin querer enterarse de que tienen derechos y de que tienen la obligación de defenderlos, no solo en las urnas sino participando de forma pacífica en los movimientos reivindicativos ciudadanos: La democracia no es un regalo; es una conquista permanente.

3 comentarios:

  1. ¡Excelente entrada! Una vez más se pone sobre la mesa el tema del poder y la forma en que se emplea. Muchos de nuestros gobernantes, muchos de los poderosos, utilizan de nuevo al pueblo para legitimarse y después actuar en su propio provecho. También en el caso de estos inquietantes artilugios: los drones, de los que muchos ni siquiera habrán oído hablar, muchos poderosos juegan a ser lobos con piel de cordero. Lo más importante es ser consciente de todo esto, y hacer que los demás lo sean, para poder cambiarlo. Juntos y pacíficamente, podremos lograrlo. ¡Mucho ánimo a todos, y enhorabuena por la entrada!

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  2. Estupenda entrada que, de nuevo, revela asuntos que a los poderosos (industrias armamentísticas, gobiernos...) les interesa mantener velados.
    Si las matanzas de civiles (Israel en Gaza y otros...) se hacen con total descaro e impunidad ante la inoperancia, o peor, la permisiviad de la Comunidad Internacional que habla de "catátrofe" humanitaria -como si de una catástrofe natural se tratara- o se pide un "alto el fuego" mientras se sigue suministrando armas y munición a Israel, me pregunto para qué se utilizarán los "sofisticados" drones.
    Mucho me temo que los usen en refinadas acciones policiales contra la ciudadanía cuando esta ejerza alguno de sus derechos (concentraciones, manifestaciones...) que no agraden al "poderoso".
    Ante todo esto, sigo preguntándome qué clase de aborregamiento o ceguera voluntaria tenemos los de "abajo" que no queremos ver la evolución de los hechos que, uno tras otro están ocurriendo y los pueblos (nosotros) estamos padeciendo,
    Pienso, como P. de Córdoba, en la importancia de ser consciente de ello para poder cambiarlo.
    Ojalá seamos capaces de obligar a que se dé a los drones un uso, exclusivamente, positivo para la humanidad.
    Creo que, con voluntad de lucha y UNIDOS, podemos conseguirlo.

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    1. Con vuestros comentarios será más fácil hacer reflexionar y actuar a aquellos que no son capaces de ver que, si no controlamos al poder, acabaremos siendo sus víctimas. Eso solo se puede evitar con la fuerza que da todo un pueblo unido.

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